El mundo se juega hoy cartas decisivas. La reunión de ayer entre el Presidente Bush y los presidentes del Senado y Cámara, y los candidatos presidenciales, no pudo concluir. Parece que el tono de voz se elevó y que entonces las fórmulas no se consiguieron.
Pero parece que el Congreso ya tiene su decisión. En la Cámara hay republicanos que todavía no se convencen. Los candidatos a la presidencia, los partidos políticos, los candidatos de un lado y del otro deben entender que tienen en sus manos el destino de la humanidad.
El mundo puede entrar en una situación de anarquía, el precio del oro podría subir, y no recordaremos cuándo se ha producido una crisis parecida.
Y aquí en Colombia está el tema de las pirámides. La ruina es absoluta.
Cuando el pánico se desata es como si se echara andar una maquinaria muy pesada cuesta abajo: nadie la detiene.