
Ya que constituyen una tradición histórica y una manifestación de diversidad cultural, las corridas de toros y las peleas de gallos, hoy demandadas por los defensores de animales, seguirían siendo legales en Colombia.
Según la ponencia de la Corte Constitucional, ambas representan una "tradición arraigada y respetable" en Colombia y por eso deben mantenerse a pesar de que puedan ser crueles.
El autor de este informe es el magistrado Humberto Sierra Porto, quien tuvo a su cargo el primer examen a los argumentos de la demanda contra la constitucionalidad de la norma que excluye el coleo, las corralejas, las corridas de toros, las becerradas y las peleas de gallos de un listado de tratos crueles penalizados por el Estatuto de Protección Animal.