Por: William Calderón 

Aciertos. Sin duda, el electo presidente Santos está acertando sistemáticamente en la conformación de su gabinete. Una a una las figuras que han venido siendo objeto de designación constituyen una demostración de la capacidad que tiene de saberse rodear de personas de óptima calidad.


Mineducación. El escogimiento de María Fernanda Campo Saavedra para el Ministerio de Educación es un reconocimiento a la inteligencia, a la honestidad y a la preparación de quien por largos años se desempeñó como Presidenta Ejecutiva de la Cámara de Comercio de Bogotá. Es también un reconocimiento al Valle, de donde es la nueva ministra. Con ella, esa ciudad completa 28 ministros en su historia. Buga, tierra de gente decente, el que no es Cabal, es San Clemente.

Catalina. Es preciso destacar la designación de Catalina Crane como Consejera para la Gestión Pública. Ella figuró en la baraja de candidatos para la sucesión de Gabriel Silva en la gerencia de la Federación de Cafeteros. Resaltamos, además, el arribo de Cristina Plazas Michelsen como nueva secretaria del Consejo de Ministros, cargo que había sido entregado por el presidente Uribe a José Roberto Arango, en los inicios de su gobierno, rompiendo la tradición notarial que representa esta alta dignidad.

Desaguisado. Por la ineficiencia de una funcionaria de la Casa de Nariño que envió la tarjeta de invitación al jurista Fernando Londoño begin_of_the_skype_highlighting     end_of_the_skype_highlighting Hoyos a una dirección equivocada, no asistió el ex ministro caldense a la ceremonia en Palacio en la que el saliente presidente Uribe hizo un expreso reconocimiento a sus antiguos colaboradores en el primer equipo de gobierno. Al ver la silla vacía de Londoño, preguntó con cierto enfado qué había pasado y le respondieron que no se encontraba presente. Uribe elogió el papel de quien fue su primer súper-ministro.

 





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