Es curioso y dramático que a estas alturas tengamos que hacer una nota editorial como la hacemos, declarando que nos sale del corazón, también de la inteligencia ésta en la que clamamos por los derechos Humanos fundamentales de los miembros del as Fuerzas Militares de Colombia.
En la doctrina tradicional los Derechos Humanos tiene que imponerse en frente de un Estado que puede violentarlos a través de quienes tienen en sus manos las armas del Estado, es decir de los militares, hemos llegado a un punto en que las cosas se han invertido totalmente.
Quienes sentimos más despojados de toda consideración, más arrojados a las tinieblas exteriores en una sociedad injusta, son los militares…