Por William Calderón

Nocivo para la salud.

Después de leer el reportaje del Presidente con Yamid Amat, la bandera que piensan tomar varios candidatos opuestos a la continuidad de las políticas sociales de este Gobierno, se resume en el siguiente slogan: “Uribe es nocivo para la salud”. Lo anterior se desprende también de la entrevista del abogado laboralista Pablo Edgar Gómez en La Barbería de Cablenoticias, en la cual, además de decir que la salud está en cuidados intensivos, le hace una necropsia a los decretos de emergencia social que parecen elaborados en el despacho presidencial del primer mandatario de los haitianos. Nos quieren enseñar a nadar en medio del naufragio, dirían otros.


Entierro de tercera. El día jueves 4 de febrero se registró en la sala plena de lo contencioso administrativo del Consejo de Estado, la ponencia de la magistrada Rojas Lazo, que resuelve la demanda de nulidad del decreto 4745 del 16 de diciembre de 2008, que convocó el Congreso a extras para aprobar la ley de referendo reeleccionista. Según las fuentes de La Barca, el día 4 de marzo próximo vence el término que tiene la sala plena para dictar sentencia según la ley. O sea que este fallo se producirá dentro de los 60 días que tiene la Corte Constitucional para tomar la decisión final sobre la ley de referendo.

Especulaciones. En el evento de que el Consejo de Estado declare la nulidad del decreto demandado, sobrevendría un entierro de tercera para la ley de referendo, pues habría sustracción de materia para que la Corte Constitucional se pronuncie sobre ella. Pero en caso contrario el problema no terminaría allí, por cuanto si el Consejo de Estado declara la validez del decreto, la Corte Constitucional deberá pronunciarse sobre la eficacia o efectos del mismo


Feb 09, 11:50 am
Este es el mismo ardid que se usó durante el referendo que el presidente promovió para aliviarle las cargas a los mas pobres y ajustarle el cinturón a los que poseen mejores recursos. lo cómico es que el pueblo mismo se clava el cuchillo, a causa de una total desinformación que los interesados llevan cabo. Será que no hemos aprendido todavía a creanos un juicio serio con base en una información sopesada y real?. Por qué somos tan crédulos para lo que honestamente no nos combiene y tan desconfiados con lo que si.??
Feb 10, 04:37 am
Veo q no han leido esto. Uribe nunca puso el derecho de opinion sobre el estado de derecho. El ridículo de IU en Colombia Autor: Eduardo Mackenzie La falsa delegación parlamentaria española que estuvo en Bogotá, Cali y Medellín en estos días salió furiosa de su patético viaje. Las frases incendiarias lanzadas por los viajeros de Izquierda Unida, IU, el 3 de febrero pasado, al final de su “misión calibradora de derechos humanos”, muestran que no todo les salió como querían. A falta de funcionarios de alto rango, tuvieron que consolarse con un encuentro con el embajador de su propio país. Ellos aspiraban a ir al Palacio de Nariño a recitar sus monsergas e insultos habituales contra el presidente Álvaro Uribe pero éste no los recibió: mal podía él perder su tiempo ante esperpentos de esa clase. Como en España no toman en serio a Izquierda Unida, gran defensora de tiranos como Fidel Castro, Hugo Chávez y Evo Morales, sus jefes inventan viajes para que la prensa extranjera dé algo de eco a sus amalgamas y amenazas. Esos viajes de turismo revolucionario devienen así, al final, en tristes mascaradas. IU es una formación política marginal, heredera del Partido Comunista de España (PCE). Representa una ideología criminal con un pasado atroz: la mayor empresa de destrucción de los derechos humanos que la civilización haya tenido que soportar en toda su historia. Aún así, el neo comunismo tiene el cinismo de querer erigirse en perito en derechos humanos. Pero con tales antecedentes nadie les cree. Cuando se hace parte de una corriente que preconiza la violencia como una necesidad política, de un sistema que llevó a la muerte a más de 120 millones de personas en el mundo, no se tiene la autoridad moral para vestir los hábitos de un juez de nada. Los políticos de IU fueron a Colombia a hacer lo único que saben hacer: poner barreras entre los pueblos. Aterrizaron en Bogotá para lanzar mentiras enormes que perturben la aprobación del tratado de libre comercio entre Colombia y la Unión Europea. Ellos tratan de ponerle zancadillas a “los mecanismos de cooperación establecidos entre España y Colombia”, como reveló un tal Francesc Canet. Ellos fueron a azuzar a los senadores norteamericanos que quieren abolir el Plan Colombia. Esa visita, sin embargo, pudo haber tenido otros objetivos. ¿Qué relación hay entre ese curioso periplo y el reciente anuncio de que las Farc tratan de montar un acto propagandístico en Europa? ¿La misión de IU, o uno de sus miembros, aprovechó esos días para hacer empalmes disimulados con el movimiento terrorista y ese montaje en España, donde los pretendidos delegados no tendrían que hacerle frente a la muralla del idioma? Las declaraciones que lanzó la misión hacen pensar en eso. Son la copia exacta de las exigencias de las Farc: que el gobierno debe reconocer que hay “un conflicto social, político y armado interno”, que “provoca una vulneración sistemática de los derechos humanos por parte de todos los agentes armados”, que Colombia debe capitular ante la guerrilla, es decir pactar una “salida negociada al conflicto”; que en Colombia “no se respeta la independencia del poder judicial”, etc. Una manera de respaldar las atrocidades que cometen las Farc es ocultarlas trasladando la culpa a “las partes en conflicto”. Es utilizar el eufemismo del “conflicto social, político y armado interno”. Eso es lo que la misión de IU hizo. El documento que entregaron dice, por ejemplo, que “las mujeres y los niños son utilizados por las partes en conflicto”. No dijo que las Farc hacen eso sino que lo hacen “las partes en conflicto”. Todo el mundo sabe que no es el Estado colombiano quien secuestra y recluta niños para llevarlos a las emboscadas. Eso lo hacen, exclusivamente, las Farc y el Eln, quienes los explotan, además, para plantar minas antipersonales, hacer labores de inteligencia y servir de esclavos de los jefes terroristas. Las fuerzas militares, por el contrario, rescatan a los niños combatientes y los entregan a los programas de rehabilitación. Eso no lo reconoce la misión comunista española, pues la venda que se pusieron en los ojos antes de bajar del avión no les permitió ver la realidad. En esas condiciones sólo podían hacer lo que otros les habían fijado: repetir las cantinelas de turno, aprendidas a rajatabla como exigen los manuales de agitación y propaganda de IU. Los métodos inventados por las buenas almas de Lenin, Stalin y Brezhnev no se olvidan fácilmente. Falsos testigos contra Plazas Autor: Sergio Esteban Vélez La semana pasada, a raíz del hallazgo de los cadáveres de dos de los supuestos “desaparecidos” del Palacio de Justicia en una unidad científica de la Universidad Nacional, El Tiempo recordó que el coronel Alfonso Plazas Vega había insistido desde hace años en que tales cuerpos se encontraban en dicho lugar y en que las autoridades en su momento no respondieron diligentemente ante una revelación de semejante importancia. Y precisamente ahora, cuando los medios han divulgado la noticia de que muy probablemente la providencia del polémico juicio al coronel sobre este caso se dará a conocer a finales de este mes, he recibido algunos mensajes de su esposa, doña Thania Vega de Plazas, quien me contactó con motivo de mi columna “Paradojas de la justicia”. Entre estos correos, que contienen informaciones imbatibles acerca de la inocencia del Coronel, se destaca un extenso artículo del columnista de EL MUNDO Eduardo Mackenzie, en el cual queda clara la parcialidad y la sevicia con las que ha sido tratado este distinguido militar, por un poder judicial presuntamente infiltrado por lo más bajo del narcoterrorismo. La tesis principal del colega Mackenzie consiste en que este juicio sería el resultado de una venganza de la mafia contra el coronel Plazas, después de que éste, como director nacional de Estupefacientes, les confiscara más de dos billones de pesos a los más temibles narcotraficantes de Colombia. Nuestro espacio semanal no nos alcanza para referirnos con detenimiento a tales documentos (que pueden consultarse en el sitio www.yocreoenplazas.com). Sin embargo, nos parece realmente importante comentar velozmente el contenido de un texto que doña Thania nos ha enviado especialmente para que sea divulgado a los lectores de esta columna. El escrito devela datos espeluznantes, como los siguientes: -.La denuncia que presentó el ex bachiller de la Policía Ricardo Gámez Mazuera (junto al cura comunista Javier Giraldo) contra el coronel Plazas, no tendría sustento, pues Gámez no podía ser testigo de los hechos del Palacio de Justicia, ya que no estuvo allí. Seis años antes de esa toma guerrillera, Gámez había desertado del Ejército. “¿Cómo pudo ser testigo de unos hechos que no conoció?”. Sus denuncias, que fueron publicadas inicialmente por el semanario comunista Voz, fueron descartadas por la Procuraduría, en 1990, pues: “la queja del señor Gámez Mazuera contra personal militar carece de todo fundamento”. En el 2005, Gámez reiteró sus denuncias. Sin embargo, en la Resolución de Acusación contra Plazas Vega, de febrero del 2008, la Fiscalía desvirtuó el testimonio. - El segundo “testigo clave”, el cabo retirado del Ejército Édgar Villamizar, acudió en el 2007 a rendir declaración sin haber sido citado. Compareció inicialmente con un nombre distinto del suyo. Actualmente, se ha logrado comprobar que para el momento del holocausto del Palacio, Villamizar se encontraba en el municipio de Granada (Meta), por lo cual no pudo ser testigo del mismo. A pesar de que Villamizar se negó a ratificar sus denuncias, la Resolución de Acusación contra el coronel Plazas se basó en su primer testimonio. Este, sin lugar a dudas, es inválido, pues, como dice el documento, el ex cabo: “se cambió de nombre, cambió su firma, declaró en una diligencia de testimonio no programada, declaró sin la presencia de la Defensa del sindicado, un testimonio sin fecha; se equivoca en sus datos personales y en la declaración no se le verificó la identidad. Es decir, se violaron por parte de la Fiscalía las más elementales normas procesales penales”. Posteriormente, en el juicio contra el Coronel, la Procuraduría calificó las afirmaciones de Villamizar como “deleznables”, y anuló a este testigo como prueba. Sin embargo, la Fiscalía le dio credibilidad y solicitó que el Coronel fuera condenado. - Igual de inválido sería el testigo Tirso Sáenz Acero, de quien, según el documento, se habría probado que tampoco estuvo presente en los hechos del Palacio. La credibilidad de Sáenz es nula, pues ya había sido condenado por Falsedad material de particular en documentos públicos y, en otra ocasión, por Falsedad personal. Ha sido hallado culpable, además, de otros cinco delitos, entre los que se cuenta el de Homicidio. Sus afirmaciones fueron descalificadas por la Procuraduría. Pero lo más grave habría sido que, según el texto que nos envía doña Thania: “el abogado de Plazas Vega encontró en el juzgado una carta de Tirso Sáenz dirigida a la Juez, en la cual le reclama por no haberle cumplido los ofrecimientos que le habían hecho sobre rebaja de penas, y cambio de centro de reclusión. Amenaza en la carta con que, de no cambiarlo de inmediato a la cárcel de La Picota, procederá a dirigir una carta al coronel Plazas Vega, retractándose de todas sus acusaciones. La juez de inmediato envió dos documentos con el letrero de “Urgente” al juez de ejecución de penas de la Cárcel de alta seguridad de Cómbita, y consiguió el traslado inmediato de Sáenz a La Picota”. Con estos hechos y otros divulgados constantemente sobre distintos casos, ¿puede quedar alguna duda de la degradación actual de la justicia colombiana? Hueso duro de roer Alberto Velásquez Martínez - Medellín | Publicado el 10 de febrero de 2010 No creemos, como lo afirma Rudolf Hommes, que en el foro de la Tadeo Lozano, "le hayan dado duro al Presidente". Ni compartimos la apreciación de Enrique Santos quien censura a los asesores del Presidente, "por haberlo expuesto a tan agresiva avalancha de críticas de las cuales no salió bien librado". Estamos de acuerdo con María Isabel Rueda cuando estima que, "Uribe salió del Foro como ganador". Le fue bien a Uribe en aquel mano a mano, a pesar de que el Rector de esa universidad, José Fernando Isaza, desfiguró su papel de árbitro ecuánime y de anfitrión del debate. Exaltado, aplaudió a rabiar cuando las profesoras académicas punzaban a Uribe con inocultable antipatía. La gavilla funcionó en su alboroto. Pero el Presidente no se amilanó a pesar de algunos planteamientos sesgados y cubiertos con la habilidad de quien sabe manejar sibilinamente el sofisma. Sin salirse de casillas respondió las duras glosas que brotaban, como ráfagas de plomo, de aquellas bocas apasionadas. Hizo gala de una serenidad, la que tanta falta le hiciera en situaciones similares del pasado y que le hubieran evitado algunas cuentas de cobro, extendidas hoy por sus acreedores electorales? Uribe se creció en el banquillo de los acusados. Respondió con lucidez al tribunal inquisidor. Fue tal la contundencia de sus argumentos para replicar las provocaciones de la adiestrada cuadrilla, que al final del juicio y ante el aplauso final de los estudiantes que colmaban el auditorio, no pudieron los togados de la audiencia, aplicarle ningún Auto de Fe, como los que en su época administraban los extravagantes discípulos de Torquemada? Con Uribe Vélez se puede estar en desacuerdo en muchas de sus actitudes y encrucijadas del alma. Discrepar de sus afanes reeleccionistas que conducen no sólo a la inestabilidad jurídica de la Carta, sino a violentar el juego de la alternación de hombres y poderes en el ejercicio del mando. Distanciarse de propuestas como las de convertir estudiantes en informantes, cuando el deber de todo ciudadano es denunciar al delincuente, sin necesidad de hacer cadenas de beneficencia. Oponerse a aquellos decretos leyes para reformar el sistema de la seguridad social que ha unido contra ellos a asociaciones científicas, médicas y de usuarios, por considerarlas desorbitadas y desafiantes. Se le puede glosar la tardanza por resolver las anomalías del DAS que han contribuido a escándalos de espionajes y censurar algunos enfrentamientos desproporcionados con magistrados de las Cortes, en donde la chispa de la ira ha consumido la claridad de la sensatez. Pero con Uribe sabe el contradictor a qué atenerse. Como juega frente a tan avasalladora como recia personalidad. Da la pelea sin tregua, sin intermediarios balbucientes o indefinidos. Trabaja sin pausas. Y lo que hace, lo hace con pasión, a veces desmesurada. El país nacional va a extrañar la personalidad de Uribe. Va a echar de menos el conocimiento que tiene de la nación. La propiedad con que maneja cifras y conceptos. El ardor y el fervor con que defiende aquellas tesis y principios en los cuales no sólo cree sino que practica. Pero estos son los altos costos de la democracia: Darle circulación a nuevos mandatos, a nuevas alternativas y a nuevos estilos de gobierno, situaciones y experiencias que no pocas veces resultan amargas. Pero son precios que se deben asumir para que se forme nación cumplidora de la normatividad jurídica y con instituciones sólidas y respetables.
hoy, 07:17 am
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