Me he quejado amargamente por estos micrófonos sobre el abandono con que se mueren nuestros mejores hombres; asistí a la triste ceremonia de despedida de uno de los grandes generales que ha tenido la república, de Faruk Yanine Díaz, un paradigma de las virtudes del militar, militar a carta cabal y el hombre más valeroso, más tranparente, más cercano a sus hombres que irradiaba un mejor ejemplo sobre todas las Fuerzas Militares. Faruk Yanine Díaz.
 

 


Su entierro fue la ocasión para que todos sus antiguos compañeros de armas le rindieran el testimonio de admiración, de cercanía, de afecto que mereció un grande hombre y sobre todo un gran militar.

No hubo un solo funcionario del gobierno nacional que acompañara a la familia de Faruk Yanine Díaz, en esos momentos dolorosos y tristes…





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