BRASILIA – Ayer fue destituida de su cargo por un proceso de impeachment la primera mujer en ocupar el cargo de presidenta del Brasil, Dilma Roussef. Roussef fue encontrada culpable de violar normas fiscales, enmascarando el déficit generado por el alto gasto público. La ex mandataria se defendió negando las acusaciones y afirmando que gobiernos anteriores utilizaron medidas de contaduría similares, tachando todo el proceso como un golpe de estado en su contra. Su rival, Michel Temer, fue posesionado como mandatario interino del país.